Responsables del pago del impuesto de sucesiones y donaciones

Los obligados a pagar el impuesto podemos diferenciarlos en dos grandes grupos:

RESPONSABLES DIRECTOS:  Son los propios obligados al pago en su condición de sujetos pasivos del impuesto, y que son:

  • Sucesiones: Están obligados al pago del impuesto, a título de contribuyente, en las adquisiciones mortis causa, los causahabientes (los beneficiarios de la herencia o el legado), con independencia de las estipulaciones que las partes establezcan o las disposiciones que el testador ordene ( LISD art.5.a; RISD art.16.a). En este sentido la  Resolución DGT 31-1-96) establece que la condición de sujeto pasivo frente a la Hacienda Pública no puede verse alterada por pactos entre particulares, con independencia de su validez entre las partes (el art. 17.4 LGT establece la regla general de indisponibilidad de los elementos de la obligación tributaria).
  • Donaciones: Están obligados al pago del impuesto a título de contribuyente los donatarios o favorecidos por la donación. (LISD art.5.b; RISD art.16.1.b). Igualmente la Resolución DGT 2-11-92 señala que la nacionalidad y residencia del donante es irrelevante en la liquidación de la donación, ya que el sujeto pasivo es siempre el donatario.
  • Seguros Vida: La obligación de pago recae sobre los beneficiarios de los contratos (LISD art.5.c; RISD art.16.c). La Resolución DGT 3-12-97 aclara que los beneficiarios de un contrato de seguro sobre la vida de la causante, debe hacerla la compañía de seguros. Si en la póliza se establecen como tales a los herederos legales, la indemnización corresponderá a los mismos. Si figura uno sólo de los herederos será éste quien deba computar el importe de la indemnización en la declaración del impuesto, que debe acumularse al resto de los bienes que integren la porción hereditaria del beneficiario, para calcular la base imponible.
  • RESPONSABLES SUBSIDIARIOS.  Son los que responden frente a la hacienda Pública del pago del tributo en caso de que el contribuyente no cumpla con su obligación.  Esta responsabilidad nace la propia Ley que contempla los siguientes responsables subsidiarios de este impuesto:

    a) En la transmisión mortis causa de depósitos, garantías o cuentas corrientes. Se imputa la responsabilidad a los intermediarios financieros, entidades (banco o caja de ahorros) y personas que entregasen el metálico y valores depositados, o devuelto las garantías constituidas.

    b) A los mediadores que hubiesen intervenido en la transmisión de títulos valores (acciones, participaciones, obligaciones de sociedades tanto anónimas como limitadas o encomanditas) que forman parte de la herencia.

    c) A las entidades de seguros (aseguradoras) que procedan a la entrega de cantidades a los beneficiarios designados en los contratos.

    d) Al funcionario que autorice el cambio de sujeto pasivo en los registros fiscales, sin exigir previamente la justificación del pago del impuesto.

    No obstante, las entregas de metálico o valores y las demás operaciones señaladas en las letras a), b) y c) anteriores, no implicarán incursión en responsabilidad cuando se produzcan con el exclusivo objeto de habilitar fondos para hacer frente al pago del propio impuesto y la cantidad entregada se instrumente en un cheque bancario expedido a nombre de la Administración acreedora del mismo.

    La responsabilidad se limita a la porción del impuesto que corresponda a la adquisición de los bienes que la originen, es decir, al resultado de aplicar al valor comprobado de los bienes el tipo medio efectivo de gravamen (TMG).

    Cuando existe obligación de declarar

    El impuesto habrá de liquidarse y presentarse (con independencia de que haya que pagar o no) en los siguientes supuestos:

    A) La adquisición de bienes y derechos por herencia, legado, o cualquier otro título sucesorio.

    A efectos fiscales, se entiende por heredero, a la persona que sucede a título universal, y por contra, el legatario, será la persona que suceda a título particular.
    La expresión legal «otros títulos » sucesorios se entiende por otros supuestos entre los que se incluyen:
    - Las adquisiciones cuyo origen estuviese en donación mortis causa (CC art.620);
    - Los contratos o pactos sucesorios;
    - Las cantidades asignadas por testadores a los albaceas, siempre y cuendo excedan de los establecido por usos o costumbres o del 10% del valor del caudal hereditario;
    - La percepción de cantidades que las entidades entreguen a los familiares de los empleados fallecidos, salvo las derivadas de seguros sobre la vida para caso de fallecimiento, o las que deban tributar por el impuesto sobre la renta.

    B) La adquisición de bienes y derechos por donación u otros negocios jurídicos a título gratuito e inter vivos, entre los que se incluyen:

    - La renuncia de derechos a favor de persona determinada.
    - Las que tengan su origen en una condonación de deuda, asunción de deuda, transacción, desistimiento y allanamiento en juicio o arbitraje, siempre que se realicen por puro ánimo de liberalidad.
    - Las siguientes percepciones de seguros sobre la vida que, por excepción a lo señalado en la siguiente letra c), se consideran asimiladas a donaciones:

    • Las cantidades percibidas por beneficiarios distintos del contratante, en el seguro sobre la vida para caso de sobrevivencia del asegurado;
    • El contrato individual de seguro para caso de fallecimiento del asegurado, persona distinta del contratante.

    C) La percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguro sobre la vida –con algunas excepciones que ya veremos- y con las siguientes condiciones:

    1. Que se trate de seguros de vida para caso de muerte del asegurado;
    2. Que el contratante sea una persona distinta del beneficiario. Si beneficiario y contratante coinciden, el negocio es oneroso y las cantidades percibidas se integran en el IRPF (DGT 19-6-95)

    Que es el impuesto de sucesiones y donaciones

    El impuesto de sucesiones y donaciones grava los incrementos de patrimonio que se producen a título lucrativo (sin mediación de contraprestación); y que según el diverso origen de los mismos (herencias, donaciones, seguros de vida), conlleban un diferente tratamiento tributario en cada supuesto.

    Igualmente, son muy importantes en el impuesto, las conocidas como reglas de territorialidad, que fijan la sujeción al impuesto en función de la situación de los bienes adquiridos y la residencia del beneficiario de los incrementos.

    Están obligados al pago del impuesto, a título de contribuyente, en las adquisiciones mortis causa, los causahabientes (los beneficiarios de la herencia o el legado.  En las donaciones el obligado al pago será el que las recibe.

    La obligación de liquidar (sujeción) puede producirse por obligación personal o real (art. 6 y 7 Ley 29/1987):

    • El residente en España (obligación personal) tendrá que tributar por la totalidad de bienes y derechos que adquiera; 
    • El no residente (obligación real) tributará por los bienes y derechos que adquiere cuando están situados en territorio español, puedan ejercitarse o hayan de cumplirse en éste.

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